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En su primer día como policía la balearon cuando regresaba a su casa

03/12/2018
La víctima iba en moto, de civil. Se encuentra estable en el hospital.

Esta fecha será recordada para siempre para Micaela Manganelli (24 años): sábado 1 de diciembre de 2018. Ese día recibió su primera orden de trabajo como integrante de la Policía de la Provincia, fuerza en la que fue designada el jueves anterior. La misión era participar del operativo de seguridad en la cancha de Atlético, en ocasión del superclásico tucumano. Para festejar su primer día de trabajo se juntó con compañeros a comer y a brindar, pero cuando regresaba a su casa en moto terminó con un tiro en la espalda. Se salvó de milagro.

 Micaela iba de acompañante en la moto que manejaba Florencia García Fernández (25) otra joven policía incorporada hace seis meses. “Miro por el retrovisor y veo que se nos acerca una moto, sin luces, sin nada. Era obvio que nos venían a robar. Las dos veníamos de civil. Uno de los atacantes trató de quitarle el bolso, ella resistió, nos terminaron tirando de la moto y ya en el piso, le disparó”, le contó ayer a LA GACETA Florencia, mientras esperaba su turno de visita para ver a su compañera, internada en el Centro de Salud.

 El milagro fue que, segundos después del disparo, haya pasado una camioneta de la seccional 6° de la Policía. “La pudimos trasladar de inmediato al Hospital Avellaneda, porque si hubiésemos tenido que llamar al 107 no sé si la podría estar contando. Fue un milagro”, relató. La paciente está estable, lúcida, con hemoneumotórax, lesión hepática y de riñón derecho, según informó el médico Miguel González, director del Centro de Salud.

 Micaela se aferró a su bolso porque ahí llevaba el uniforme y el arma reglamentaria. “Está muy ilusionada con el trabajo, es una desgracia que le pase esto el primer día, estaban festejando que había entrado a la Policía y le pasa esto”, dijo Claudio Manganelli, padre de la víctima, también mientras esperaba el turno para visitarla.

 “La amiga de ella (Florencia) me llamó a eso de la 1.30 de la mañana y ya me parecía que algo había pasado. Y así fue. Es difícil ser madre de una joven policía, no se vive directamente. Pero es lo que ella ha elegido y ya ha dicho que va a seguir en la fuerza”, dijo con cierto orgullo su mamá, Silvia Lucena, en el pasillo del hospital.

 “No creo que tenga vinculación con nuestro trabajo, porque los asaltantes no tenían manera de identificarnos como policías. Yo no estaba en servicio y Micaela estaba vestida de civil, con un camperón negro. Pero sí, son cosas propias del trabajo que uno elige, aunque es muy duro que te pase esto en el primer día”, insistió Florencia. Ella sólo terminó con golpes en el brazo, pero sin lesiones de gravedad.

 “Me da mucha impotencia, me amarga la situación que estamos viviendo en la calle, andemos con el uniforme o de civil. Por cualquier cosa te disparan. Yo la vi en la cancha y le había dicho que no ande en la moto de noche, que es preferible manejarse en colectivo. Y más por esa zona... cuando me enteré, no podía creer”, lamentó, por su lado, un compañero de la fuerza de Micaela, que, al igual que ella, comenzó el jueves. Prefirió no decir su nombre.



FUENTE: LaGaceta


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